MoboReader> Romances > La Frialdad de Rocío

   Capítulo 440 Una dote de quinientos millones (Segunda parte)

La Frialdad de Rocío By Di Sheng You Yang Palabras: 6400

Updated: 2019-07-09 00:13


ʺ¡Vámonos ya!ʺ. Jonathan no deseaba quedarse para ver al matrimonio Ouyang pelearse; solamente quería encender el fuego, pero no tenía ningún interés en apagarlo. ¡Que discutan todo lo que quieran entre ellos! Jonathan no tenía interés en seguir peleando por más tiempo; había desarrollado esa faceta sutil a través de los años. Si la misma situación se le hubiera presentado en el pasado, no habría desperdiciado palabras con Yasmina; habría enviado a sus guardaespaldas para que se hicieran cargo de ella y él se hubiera retirado de inmediato.

ʺSíʺ. Rocío se tranquilizó y miró a Leo Ouyang con ojos perplejos por última vez. Después, con una sonrisa un tanto sarcástica, ella y Jonathan Mu se fueron de ese terrible lugar, sin mirar atrás. ¡Quinientos millones! De hecho, Rocío nunca se hubiera imaginado que valiera tanto. Pero ahora que lo sabía todo, ¿cómo podría mantener la cabeza en alto frente a su esposo? Una vez más le parecía que había caído en un abismo sin fondo, y que había construido su propia jaula.

ʺRocío, ¿qué te pasó?ʺ. Cuando Jonathan y su nuera regresaron a la UCI, Pol notó algo inusual en el rostro de Rocío y su apariencia casual desapareció de inmediato, siendo reemplazada por una de preocupación.

ʺ¡Oh! Nada, me golpeé por accidenteʺ. Rocío volteó a ver a Jonathan y bajó la cabeza tímidamente; tenía miedo de que su suegro de repente abriera la boca y revelara la verdad. Después de todo, el hombre era un enigma para ella.

ʺ¿Qué te pasó? Déjame verʺ, dijo Cynthia mientras se acercaba a Rocío y levantaba suavemente su cara. En cuanto vio la severa hinchazón en el rostro de su nuera, se preocupó tanto como lo había hecho Pol.

ʺ¿Qué quieres decir con nada? Este lado de tu cara está todo hinchado. Pol, mira esto. Ponle un poco de ungüento, una bolsa de hielo o algo así. ¡Una lesión tan grave debe doler mucho!ʺ. El delicado rostro de Cynthia se llenó de preocupación;

Pol había descubierto que había sido abofeteada, por lo que no discutió sus sugerencias, como un gesto de agradecimiento por su comprensión. Cualquier cosa que él decía, ella trataba de aceptarlo.

ʺEspera un momentoʺ. Cuando terminó de examinarla, Pol se dirigió a su consultorio, ya que necesitaba buscar un poco de pomada; a pesar de que no sería tan eficaz como el que había aplicado la última vez, aún así ayudaría y esperaba que para cuando Edward se despertara, la lesión de Rocío no se notara. Si Edward se enterara de que Pol había permitido que su esposa fuera lastimada así en su propio hospital, sin duda ajustaría las cuentas con él. No estaba seguro de cuándo Edward se vengaría, pero cierto estaba de que no pasaría eso por alto tan fácilmente.

A final de cuentas, ese hombre violento, quien ahora estaba postrado en la cama, seguía siendo el culpable. Ya que si Edward no hubiera golpeado a Pol la última vez, no se habría olvidado de traer la medicina de regreso al hospital después de aplicárselo en casa para los ojos morados. De forma que todo era culpa de Edward. Si Pol pudiera aplicar esa medicina en el rostro hinchado de Rocío, estaría como nueva en un par de horas, ¡y él no tendría que ponerse paranoico respecto a Edward justo en ese momento!

Free toDescargar Manobook
(← Keyboard shortcut) Previous Contenidos (Keyboard shortcut →)
 Novels To Read Online Free

Escanea el código para descargar la aplicación Manobook.

Back to Top