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   Capítulo 629 Me dejaré llevar (Primera parte)

La Frialdad de Rocío By Di Sheng You Yang Palabras: 8554

Updated: 2019-08-13 01:52


ʺNo digas eso, tío Pol. Yo no te puse la trampa. Tú la pusiste, yo solo te empujé a ellaʺ, dijo Julio sonriendo con picardía, mientras abrazaba a su padre del cuello.

ʺ¡Julio! ¡Eres un mocoso travieso!ʺ, dijo Pol, fastidiado. Después frunció el ceño al darse cuenta de que la herida en el rostro de Rocío era más profunda de lo que había creído y tendría que hacer su mejor esfuerzo para que la cicatriz no fuera tan evidente.

ʺ¿Cómo está Rocío? ¿Qué tan grave es?ʺ, preguntó Edward, sin despegar la mirada del rostro de Pol, para no perderse una sola expresión.

ʺVa bien, solo que tomará algún tiempo para que comience a cicatrizarʺ, contestó Pol, mientras se enderezaba. Otros médicos inmediatamente hubieran llevado a cabo una cirugía estética para eliminar las cicatrices, pero el trabajo de Pol era diferente. Había realizado experimentos durante muchos años para poder desarrollar productos efectivos en la eliminación de cicatrices.

ʺ¡Excelente! El tiempo no será un problemaʺ. En realidad, a Edward no le importaban las cicatrices en el rostro de Rocío, él la amaría de cualquier forma. La razón de su nerviosismo se debía a que a su esposa sí le importaba mucho su aspecto físico.

ʺ¿De qué están hablando?ʺ, preguntó Rocío mirando de un lado a otro entre Edward y Pol.

ʺEstamos hablando de las heridas de tu cuerpo. ¿De qué más podemos estar hablando?ʺ. Edward mintió porque no quería que Rocío supiera lo grave que era la herida de su rostro y se preocupara. Ya que en realidad no necesitaba saberlo en ese momento.

ʺDebes estar tranquila. Soy un médico con mucha experiencia. Puedo curar cualquier herida sin dejar cicatriz. Te prometo que volverás a ser la misma bella dama que eras antesʺ, dijo Pol para consolar a Rocío. Tenía mucha confianza en que podría curarla, ya que contaba con los conocimientos y medicamentos necesarios. Además, sabía perfectamente lo que estaba haciendo.

ʺNo te preocupes, Pol. No podría culparte si quedan cicatricesʺ, dijo Rocío con indiferencia. Estaba a punto de sonreírle a Pol, pero cuando recordó el dolor que había sentido la última vez que lo intentó, se abstuvo.

ʺ¡No hay nada de qué preocuparse! Si no pudiera curar la herida de tu mejilla, dejaré que me digan doctor de pacotillaʺ. Pol se juró a sí mismo que curaría a Rocío sin importar lo difícil que fuera. Si se tratara de alguna otra mujer, seguramente no se tomaría tantas molestias. Pero admiraba a Rocío desde el fondo de su corazón, además, Edward era como un hermano para él.

ʺ¡Esa voz me agrada, hermano! Ahora puedes irte

imental. Antes de aprender la lección, siempre había creído que podía manipular a cualquiera. Pero pudo darse cuenta de que eso de nada le había servido.

ʺ¿Qué piensas hacer en el futuro?ʺ, preguntó Coco mientras se sentaba. Después de esa terrible tragedia, por fin Paula había renunciado totalmente a Edward.

ʺSólo me dejaré llevar. No les digas a mis padres lo que pasó. No creo que puedan soportar un golpe tan fuerteʺ. Desafortunadamente ya era demasiado tarde para que pensara en sus padres. Pero por lo menos sabía que había cometido un gran error. Podría acabar mucho peor si todavía quería meterse con Rocío.

ʺLo descubrirán tarde o temprano. Paula, ¿y tú? ¿Cómo te sientes?ʺ, preguntó Coco. Después frunció el ceño al darse cuenta de que había hecho una pregunta muy estúpida. Su prima había quedado horriblemente desfigurada y no podría convertirse en madre nunca más. Si eso no había sido un duro golpe para ella, entonces debía ser una máquina sin sentimientos.

ʺMe siento terrible. Todo esto ha sido muy difícilʺ, dijo Paula mientras tocaba su abdomen; el lugar dónde alguna vez llevó un bebé, pero ella misma lo había destruido con su ignorancia y su envidia. Ese bebé había sido desafortunado y afortunado a la vez. Desafortunadamente no tuvo la oportunidad de venir a este mundo, pero afortunadamente no tuvo una madre tan irresponsable como Paula.

ʺPrima, no estés triste. Puedes hacerte una cirugía plástica. Ya verás que volverás a ser la misma bella dama. En cuanto al bebé, puedes adoptar uno. No es tan graveʺ, dijo Coco, tratando de consolar a su prima. Pero no pudo evitar sentirse triste al decir eso, pues a final de cuentas Paula nunca podría tener un hijo propio.

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