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   Capítulo 678 Belén y Samuel (Primera parte)

La Frialdad de Rocío By Di Sheng You Yang Palabras: 7451

Updated: 2019-08-21 00:02


ʺ¿Que no tienes nada que ver con ella? ¡Si mal no recuerdo, esa mujer fue tu primer amor!ʺ, dijo Belén. Su tono de voz parecía tranquilo, pero evidentemente, sus palabras estaban cargadas de envidia.

ʺ¿Primer amor? Ni siquiera sé si lo que sentía por ella podría llamarse amor. Así que no tienes nada de qué preocuparteʺ, respondió Samuel. Admitió que en algún momento sí le había gustado Rachel. Pero cuando recordó esa etapa de su vida, llegó a la conclusión de que solo se había tratado de un lapso de estupidez, cuando era joven. Y que eso definitivamente no había sido amor. De lo contrario, ¿cómo podría no sentir nada al hablar de ella?

ʺ¿Ahora me estás tratando de decir que ni siquiera sabes si lo que sentiste por ella fue amor o no? Ni siquiera eres capaz de entender tus propios pensamientos. ¿Cómo puedes esperar que yo te entienda? Después de todo, aunque te hayas casado conmigo, para Rachel, la mujer que más has amado siempre será ellaʺ, dijo Belén, en un tono sarcástico. Esa era la primera vez que peleaban. Belén sentía que se había convertido en una ama de casa tradicional que creía fácilmente todos los rumores ociosos acerca de su esposo. En el pasado solía ser una mujer libre y despreocupada, peo ese día se dio cuenta de que estaba actuando de manera muy extraña y diferente a su comportamiento habitual. Y ese simplemente no era su estilo.

ʺLo que ella piensa y opina no tiene nada que ver conmigo. Lo único que necesito es que mi esposa vuelva a ser la misma mujer confiada de antes. No me importa lo que digan los demásʺ, respondió Samuel y se echó a reír. Él no era el tipo de hombre que regresaría con un viejo amor, especialmente con una mujer tan arrogante como Rachel, quien no representaba nada para él en ese momento.

ʺEs muy fácil para ti decirlo. ¿Pero alguna vez te has puesto a pensar que trabajarán juntos todos los días? ¿Me puedes prometer que nunca recordarás las cosas que sucedieron entre ustedes y que nunca te sentirás atraído hacia ella?ʺ, preguntó Belén, quien se estaba comportando de forma un tanto mezquina. Al parecer todas las mujeres llegaban a comportarse así en algún momento de su vida, ¿o no? Ella no era la excepción y Samuel era su esposo. Por lo tanto no iba

chorro de agua mojaba su cuerpo, su frío y apuesto rostro adquiría una expresión maliciosa; se preguntaba qué pretendía hacer Rachel, pues sabía perfectamente que él ya estaba casado. ¿Entonces para qué había solicitado un trabajo en su compañía?

Rachel había sido quien terminó su relación, sin pensarlo dos veces. A decir verdad, en ese entonces Samuel estaba muy desconsolado, no porque realmente la amara, sino porque después de tanto tiempo juntos cualquier persona se hubiera sentido triste. Sin duda llegó a sentir algo hacia ella, pero definitivamente no fue amor.

Esa mujer era bastante ridícula. ¿Cómo se atrevía a pensar que Samuel todavía la amaba y que ella era la única mujer en su corazón? Ese era un comportamiento muy presuntuoso y obstinado. ¿Acaso se sentía la última mujer en este mundo? Aun si así fuera, a Samuel no le gustaría tener ningún tipo de relación con ella ya.

Terminó de ducharse y cerró la llave. Extendió la mano, tomó una toalla y comenzó a secarse el cabello y la cara. Después, sin secar el resto de su cuerpo, salió del baño. Al descubrir que Belén ya no estaba en la cama, no pudo evitar sentirse sombrío. Salió apresuradamente de la habitación sin haberse vestido. De repente, una idea lo invadió. Regresó a la habitación rápidamente. Cuando vio que el maletín seguía en el suelo, finalmente pudo calmarse. Mientras el maletín siguiera allí, eso significaba que Belén no se había ido, por lo tanto no había razón para ponerse nervioso.

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