MoboReader> Romances > La Frialdad de Rocío

   Capítulo 696 Una verdadera belleza (Primera parte)

La Frialdad de Rocío By Di Sheng You Yang Palabras: 8991

Updated: 2019-08-23 05:02


"Yo lo he percibido. Pero no deberías estar enojada con mi hermano. Rachel no es nadie. ¿Acaso tienes miedo de perder ante ella?", preguntó Natalia, sabiendo la respuesta. Apostó a que Belén mordería el anzuelo.

"¡Tonterías! No tengo miedo. Simplemente no quiero ser menospreciada a causa de ella. Eso es todo". Belén rio a carcajadas. Rachel no significaba nada para ella. Sin embargo, parecía que Samuel pensaba otra cosa. Y a ella le importaba lo que él pensara.

"Tienes razón. No hay necesidad de preocuparse por esas tonterías". Natalia se encontraba sentada, bebiendo su limonada con una sonrisa maliciosa.

"Boba, ¿crees que son tonterías? Bueno, olvídalo. No puedo hablar seriamente contigo. Me vas a volver loca. Por cierto, ¿por qué será que tú eres tan poco seria, mientras tu hermano es tan formal y aburrido?". Belén había olvidado que discutir con Natalia era una pérdida de tiempo y energía, pues nunca podría hablar de forma seria.

"No es formal ni aburrido, mi hermano es genial, ¿de acuerdo? ¿Qué sucede contigo?". La boca de Natalia se torció ligeramente, con una sonrisa burlona en su rostro. Definitivamente quería provocar a Belén y defender al Sr. Frío.

Rocío disfrutaba de su té de flor de jazmín. Al ver a esas dos chicas discutiendo y charlando, Rocío sentía que su vida era perfecta en ese momento. Tenía una familia que la amaba, varios buenos amigos con quienes confiar, y tiempo libre. Estaba feliz y últimamente se había sentido así casi todos los días.

En ese momento, su teléfono sonó, trayéndola de vuelta a la realidad. Lo levantó, dibujando una sonrisa en su rostro, respondiendo la llamada.

"Rocío, ¿has terminado? ¿Voy por ti?". Escuchar la atractiva voz de Edward al teléfono la llenó de ternura.

"Te iba a llamar. Volveré más tarde de lo que planeaba. Así que, es posible que tengas que cenar sin mí", respondió Rocío. Luego volteó a ver a las dos mujeres que habían dejado de discutir, y que ahora la miraban nerviosas. Rocío sabía lo que estaban pensando. Tenían miedo de que Edward pudiera haberse molestado.

"¿Aún están de compras?", preguntó Edward Inclinó la silla hacia atrás lentamente, dejando caer su pluma y frunciendo el ceño hurañamente.

"No, ya hemos terminado de comprar. Iremos a un bar a pasar el rato. ¿No te molesta?", Rocío preguntaba nerviosa. Notaba el disgusto de Edward a través de su voz.

"Si estuviera molesto, ¿vendrías a casa ahora mismo? ¿Me harías caso?". Edward se levantó de la silla, caminó hacia la ventana y observó los autos en la calle. La ciudad era realmente dinámica y próspera.

"¿Tú que crees?". Rocío podía imaginar que Edward debía estar frunciendo el ceño con sus encantadores o

cosa". Rocío era lo suficientemente inteligente como para reconocer sus errores y disculparse por ellos.

"Rocío, yo sé que Edward rara vez se preocupa por una mujer de esta manera. Su amor es especial y único. Nunca le importó la seguridad o el bienestar de ninguna mujer que hubiese tenido antes. Ni siquiera les hablaba amablemente. ¿Lo sabes?". A los ojos de Natalia, Edward era el mejor de todos los hombres exitosos, por lo que innumerables mujeres harían grandes sacrificios solo para ganar su corazón.

"Cállate. Tú siempre quieres defender a esos hombres. Eres una traidora para el bando femenino". Belén miraba a Natalia fríamente, y finalmente comprendió por qué esos hombres la querían. Era como una abogada que haría cualquier cosa para que su acusado no pareciera culpable.

"Te estoy diciendo la verdad. No miento". Natalia se sintió ofendida, y sus labios se torcieron ligeramente. Todos y cada uno de los hombres que admiraba tenían una personalidad única y merecían su amor y protección.

"Basta ya. No digas tonterías frente a mí, por favor". Belén temía que Natalia se pusiera terca y empezara a discutir. Así que decidió callarla antes de eso.

"Belén, es mejor que llames a Samuel, de lo contrario, podría preocuparse", dijo Rocío. Conocía a Belén lo suficientemente como para estar segura de que había apagado su celular para que Samuel no pudiera hablarle.

"¿No ves que aquí tenemos a la traidora para que nos delate? No te preocupes por él". Belinda le dio a Natalia una mirada rápida, pues estaba segura de que le había dicho a su hermano a dónde se dirigían y lo que iban a hacer.

"Jajá, no le dije gran cosa, solo que no volveremos a casa temprano". Natalia sonrió con culpa, sabiendo que había sido expuesta. Intentó ignorar ese vergonzoso momento.

Free toDescargar Manobook
(← Keyboard shortcut) Previous Contenidos (Keyboard shortcut →)
 Novels To Read Online Free

Escanea el código para descargar la aplicación Manobook.

Back to Top