ManoBook > Romances > Me Pones Caliente

   Capítulo 2 La habitación equivocada

Me Pones Caliente Por SoulCharger Palabras: 4159

Actualizado: 2020-12-31 00:12


En el ascensor, Ashley llamó a Yasmin para decirle que podía regresar a casa primero y ambas platicaron un rato antes de colgar el teléfono. El ascensor se detuvo en el piso cincuenta, Ashley salió y sintió como si las luces del techo se movieran. La joven estaba tan mareada que se dirigió sin pensarlo a la habitación seiscientos seis, abrió la puerta y estuvo a punto de caerse en varias ocasiones, de lo que no se dio cuenta fue de que entró en la alcoba sin siquiera usar su tarjeta de acceso.

En cuanto se arrojó a la cama, Ashley sintió la suavidad de las sábanas y el sueño comenzó a apoderarse de ella, sin embargo, no podía dormir ya que su cuerpo estaba inusualmente caliente. La joven se sentía tan inquieta que se deslizó el vestido por los hombros para poder calmarse, fue entonces cuando Joseph Helian salió del baño y la vio tendida en su cama con los brazos abiertos y tratando de desnudarse.

Joseph no pudo evitar enfurecerse al ver esta escena ya que despreciaba a las mujeres que utilizaban sus cuerpos para ganar dinero o favores, y aunque la ropa de la chica tenía un aspecto elegante, sus acciones parecían lo contrario. '¡Me las vas a pagar, Zachary!', Joseph se acercó a la lujosa cama con la intención de echar a la mujer desconocida de la habitación, no obstante, ella lo tomó por sorpresa y lo agarró del cuello.

Joseph se quedó paralizado al sentir su piel y Ashley se arqueó instintivamente contra su cuerpo, buscando una forma de poder calmar el ardor en su alma.

Pasaron unos segundos mientras el hombre la miraba estupefacto, pero tras una inspección más cercana, se dio cuenta de que esta chica era realmente bella. Ella tenía la piel tan fina como la porcelana, cubierta por una ligera capa de maquillaje, además de un halo de una exquisita fragancia que lo había dejado hechizado. Pero a pesar de esto, a Joseph no le gustaba tener contacto íntimo con las mujeres, por lo que se la quitó de encima y la aventó sobre la cama.

"¿Qué rayos te pasa? Maldito oso, ¿por qué no me dejas abrazarte?", Ashley murmuró como si fuera una niñ

a pequeña sin abrir los ojos. En su trance, la joven estaba acostada en su propia cama y el oso al que se refería era un peluche de su tamaño, aunque en este momento estaba tan fuera de sí que había confundido al hombre con su muñeco preferido.

'¿Oso? ¿Acaso está demente?', Joseph se preguntó mientras arrugaba el entrecejo con desprecio. Él le echó un vistazo a la mujer que se retorcía en la cama y tuvo un intenso deseo de deshacerse de ella de inmediato. Mientras tanto, el calor que corría por las venas de Ashley era como la lava de un volcán a punto de hacer erupción y necesitaba encontrar alivio con rapidez, así que sólo hizo lo que su mente le dictó.

Joseph se sentía tan molesto que iba a sacar a la joven de su habitación cuando de repente, sus hermosas y largas piernas se revelaron frente a él.

El perfecto rostro de Ashley y su cuerpo casi sin ropa lo volvieron loco, Joseph pudo sentir una erección debajo de sus pantalones y se mordió el labio inferior intentando controlarse.

"¡Tú te lo buscaste!", el hombre no podía soportarlo más y estaba decidido a darle una lección a Ashley. Aunque detestaba a este tipo de mujeres, ella era tan sensual que había logrado provocarlo y era hora de saciar su apetito carnal.

Joseph se colocó encima de Ashley mientras el cuerpo de esta última buscaba con ansiedad algo frío, al sentir la frescura de su piel, ella simplemente cerró los ojos y se dejó llevar por sus instintos.

Finalmente, sus dos cuerpos se juntaron hasta hacerse uno mismo.

Fue entonces cuando Joseph se dio cuenta de una especie de barrera al hundirse en el cuerpo de Ashley, ¡no había esperado que esta preciosa chica fuera virgen! Sin embargo, él sacudió la cabeza y se concentró en culminar su acto amoroso.

Ante el gemido de dolor de Ashley, Joseph comenzó a moverse suave y delicadamente, mientras que el calor en el cuerpo de la joven desapareció hasta hacerla perder la conciencia.

Después de un largo rato, Joseph se quedó dormido, con el cuerpo agradablemente adolorido por el esfuerzo y profundamente satisfecho.

(← Acceso rápido del teclado) Anterior Contenidos (Acceso rápido del teclado →)
 Novels To Read Online Free

Escanea el código para descargar la aplicación Manobook.

Subir

Compartir