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   Chapter 2 Alexa - Capítulo 1

Holt Por Elizabeth R Palabras: 7316

Actualizado: 2021-01-03 09:39


Alexa POV

—Eso no va a ser posible, Sra. Carson.

Abrumada por un violento impulso de lanzar la cabeza de este arrogante y panzudo accionista en la mesa de reunión, me pellizco suavemente la mano, justo en el nervio entre el pulgar y el índice.

Sra. Carson. Incluso después de mi suntuoso matrimonio, nunca tuve que cambiar mi apellido. Simplemente porque el exitoso negocio de mi padre es una empresa homónima y mi maravilloso esposo me dijo que la continuidad del negocio valía más que su linaje.

Una forma educada y elegante de decir que el dinero y los accionistas llegarían mejor a él si adoptaba el prestigioso apellido Carson.

Y resultó ser cierto, los accionistas lo siguieron como un alegre rebaño de ovejas. Si esto hubiera podido continuar después de su desaparición… sería perfecto.

—Mi marido ya no está, Sr. Smith. Ahora soy la CEO de Carson Enterprise.

—Pero usted no tiene su experiencia o conocimiento —responde el otro molusco que está desplomado como marrano en su asiento.

¿Ser una mujer en un mundo de hombres?… Es un placer.

Con una sonrisa educada, moldeada por la vida en la alta sociedad, intento una vez más que los hombres y mujeres sentados alrededor de la mesa cedan. Ellos son los que hacen que la compañía nade en dinero, son los que liberan fondos.

Son las deidades que gobernaban junto a mi marido sobre mi negocio.

Por lo tanto, su aprobación es indispensable para mí, respaldo que nunca obtendré, ya que he sido ascendida al rango de CEO después de la trágica muerte de mi marido.

Muerte no, desaparición, me digo en mis adentros.

Después de cuatro semanas de luto por él, una parte de mí siente que esta historia no es más que una trampa, mientras que la otra parte de mí lamenta la pérdida del hombre que una vez amé.

Ha pasado mucho tiempo desde que me quité la venda de los ojos; nuestro matrimonio se había desmoronado, y mis sentimientos se habían debilitado con cada día que pasaba.

En los primeros meses de nuestra relación, me convencí de que Finn era el hombre de mi vida, que seríamos felices juntos, que podría realizar mis sueños con él. Parecía que mi ingenuidad infantil había permitido a mi marido convencerme de que nuestro futuro juntos sería radiante.

Radiante…

Oh, lo fue. Al principio. Finn había sido cariñoso y devoto. El hombre perfecto, en resumen. Hasta que se le cayó la máscara, revelando al arrogante aprovechado y violento hombre que escondió bajo su fingida bondad.

En nuestro mundo, las máscaras son armas formidables. La suya le había permitido conquistar mi corazón, y mi negocio al mismo tiempo.

—Lo que usted no parece entender, Sr. Smith, es que Carson Enterprise me pertenece con o sin el supuesto conocimiento del Sr. Goose.

Smith se inquieta en su lujoso asiento. Sonrío mientras deslizo los papeles que me han estado quemando los dedos desde el principio de esta farsa hacia él. La palabra "divorcio" escrita en rojo en el centro de la manga de la carpeta atrae miradas como un imán.

—Iba a…

Asiento con la cabeza. Iba a hacerlo. Iba a despedirme de mi vida de casada y a recuperar las riendas de mi herencia, aunque hubiera tenido que hacer un gran esfuerzo para hacerlo. Mi abogada y amiga, Cassie Marshall, se encargó de reunir un expediente de cada uno de los accionistas de Carson Enterprise, en caso de que las cosas no salieran bien…

—Antes de su muerte, el Sr. Goose y yo habíamos planeado divorciarnos.

Una efusión general de asombro sacude a la audiencia y una ola de murmullos se levanta a mi alrededor. Me trago mi sonrisa y me aclaro la garganta para llamar su atención. La cara roja de ira del Sr.

Smith me hace sentir más orgullosa.

—Una vez firmados estos papeles, esta compañía que te diviertes dirigiendo será mía otra vez.

Lo miro fijamente, con los brazos cruzados sobre mi pecho. Cuanto más pasan los minutos, más se desvanece mi valor. Muero por ir a casa y esconderme en mi habitación, lejos de estos hombres y mujeres que parecen jueces y verdugos.

Desde la trágica muerte de mi marido, se me han ocurrido muchos escenarios con la esperanza de recuperar el orgullo de mi padre: el próspero negocio que construyó con sus propias manos unos treinta años antes. Pero, ninguno de estos es fácil, y ninguno puede evitarme el desprecio de mis socios.

Y por una buena razón, tengo que empañar el periodo de luto de mi marido revelando nuestro secreto, arrojándoles a la cara que nuestra idílica pareja era solo una fachada que se desmoronaba piedra por piedra.

Tengo que tragarme el dolor que se apodera de mi corazón para parecer lo suficientemente fuerte y confiada como para tomar las riendas.

Tan insensible como un CEO sería.

La falsa sonrisa que adorna labios casi se evapora frente el mensaje que aparece en la pantalla de mi teléfono, que se encuentra entre mis manos apretadas.

"El juez se niega a conceder el divorcio y a darte los derechos de todo lo que perteneció a Finn hasta que se pruebe su muerte."

Mi puño se aprieta aparatosamente en la pluma, revelando mis tendones blancos como el polvo bajo mi piel ligeramente estirada. Todo esto está empezando a atacar mi salud. Con discreción, y en medio del acalorado debate de los accionistas, le respondo a Cassie para confirmar una reunión en nuestro café favorito a las cuatro de la tarde.

"Ahí estaré… Hay que probar la muerte de Finn a como dé lugar", me escribe ella.

"Es fácil para ti decirlo. Su cuerpo, si está realmente muerto, está en algún lugar entre Canberra y Cuba, incluyendo el inmenso Océano Pacífico. ¿Cómo podría encontrar alguna prueba en estas circunstancias?", le respondo.

Sin embargo, en contra de todo, me niego a permitir que mi empresa se hunda debido a mi desastroso matrimonio y a las malas decisiones de mi padre sobre quién lo heredaría… Incluso si tengo que organizar un viaje a América Latina para rastrillar cada metro cuadrado de tierra y agua, lo haré.

Ante mis ojos, los accionistas están peleando entre ellos. No es de extrañar que las mujeres me apoyen mientras que los hombres se alegran de denigrarme. Me enfrento a un verdadero clásico de la lucha de género.

Desafortunadamente, Finn, un macho que se respetaba a sí mismo, siempre prefirió rodearse de hombres. Para él, las mujeres eran solo bonitos adornos; útiles para divertirse o para tener en casa, pero totalmente incapaces en el mundo de los negocios.

¿Cómo pude dejar que esto continuara durante años? ¿El amor me hizo más estúpida que ciega?

Un nuevo y brillante resplandor me llama la atención en mi smartphone de última generación:

"Tienes cinco meses para poner tus manos en el cadáver de Finn."

En shock, me congelo y mi garganta se contrae.

Cinco meses no son nada, nada más que un grano de arena en el inmenso reloj de arena del tiempo, y el tiempo está corriendo: si no pongo mis manos en su cuerpo, mi futuro en Carson Enterprise se hará humo. Perderé todo lo que una vez fue mío. No, eso es impensable.

Desafortunadamente, hasta ahora, todas las pistas que la policía local ha descubierto han quedado en nada.

Pero, no dice el dicho qué nunca estás mejor servido que por ti mismo…

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Entonces, ¿cuál es tu opinión sobre este primer capítulo? ¡Cuéntamelo todo!

¿Te gusta? ¿O no? ¿Es intrigante?

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